tú sabías que la entrada a mi patio de atrás
estaba custodiada por cuadros de kahlo
que al entrar tenías que pisar con cuidado
los restos de jarrones hechos añicos
sorteaste las redes y las sombras huidizas
un elefante plata con una pajarita te dio la bienvenida,
entraste sonriendo
con mi silencio refugiándose en las palmas de tus manos
sabías que no había que arrancar amapolas
o yo no encontraría la puerta en muchos años
así que encendiste una frase y soplaste
suavemente cada letra
detrás de una gruesa cortina de argumentos
me encontraste cubierta de polvo de otros años
sacudiste muy dulce la parte de mi cuerpo
que aún tenía miedo
creamos un idioma que fue instantáneamente tuyo y mío
el mundo se tornó en una montaña verde con arbolitos blancos
con hogueras pequeñas brillando como estrellas
rodeadas de olas muy azules y frías
no había habitaciones, ni puertas, ni ventanas, ni averías
el elefante habita el fondo del océano
y nos vigila
martes, 24 de junio de 2014
jueves, 5 de junio de 2014
Dormíamos, despertamos
Hola, soy yo, Ana
Escúchame mi amor, tengo que hablarte
Las noches como esta
Cuando no puedo dormir
Pienso en todos los países
En todas las ciudades. Y me calmo
Mientras me quede algo por conocer seguiré viva
Está siendo una noche muy larga
El mundo no son sólo hombres y mujeres
Eso lo tengo claro
Intento recordarlo cada noche
Y me calmo
Estaba soñando que era un animal muy extraño
Que había estado dormido durante siglos
Y mi respiración era la respiración de ese animal
Y mi corazón, el suyo
Estaba a la intemperie como esperando algo
Cogiendo fuerzas
Y yo sabía, como se saben las cosas en los sueños
Que estaba en una isla
Y que esa isla era la Atlántida
Una isla preciosa, formada por tres anillos de tierra y agua
Y yo recordaba
Aunque el animal que era yo en el sueño no lo sabía
Que la Atlántida era una civilización antigua
Que existió hace cuatro mil años
En algún lugar del sur de Europa
El sueño del animal era apacible
Descansaba en una civilización justa y virtuosa
Muy avanzada para su tiempo.
Y en ese momento yo recordaba
Que la Atlántida desapareció en un día y una noche
Que los dioses castigaron a sus habitantes
Que quisieron conquistar otros territorios
E imponer su cultura a otros pueblos
Y el animal que era yo
Intentaba despertarse para hablar con alguien
Intentaba abrir los ojos y levantarse
Para poder avisar a los demás de la catástrofe
Pero no podía
Me he estado revolviendo en la cama
Y el animal que era yo no podía despertar
Era incapaz de mover el cuerpo, de sacar la voz
Y entones una tormenta salvaje empezaba a caer sobre la isla
Y todo a mi alrededor se iba destruyendo poco a poco
Y yo seguía sin poder moverme, sin poder levantarme
Y veía como la tierra, las casas, los habitantes
La isla entera se hundía en el mar
Y el animal que era yo sobrevivía a todo
Y se quedaba flotando en medio del océano.
Cuando me he despertado, no me he sentido aliviada
Me he sentido muerta
Amor, el mundo se ha terminado
Y por primera vez no puedo llevarte conmigo
Me he puesto a pensar en las veces que cambia de dirección una vida
Y creo que una vida normal cambia dos veces de dirección
Me refiero a cambios reales
Y este, mi amor, es uno de ellos. No puedo pararlo
Acompañada, contigo, tardaría mil años en cambiar
Son demasiadas cosas
Pienso en ti y me doy cuenta
De que he estado paralizada por el miedo
El miedo de que tú sufras lo que he sufrido yo
Pero no hay nada que yo pueda hacer
Tú sufrirás como he sufrido yo
Como sufre cualquiera
¿Me entiendes?
Pensé que éramos un árbol grande y precioso en medio del fuego
Pero eso no existe
Eres la mejor persona que voy a encontrar en mi vida
Pero tengo mucha rabia dentro
Seguro que en otro lugar las cosas se hacen de otra manera
Necesito verlo, necesito un poco de inspiración
¿Sabes lo mejor de todo, lo que siempre me consuela?
Que fui como todo el mundo,
Que llegué con flores a las citas,
Que cuidé todos los detalles,
Que me puse disfraces para hacer el tonto,
Que seguí hasta la última regla
Y aún así, mira cómo he acabado
Toda mi vida he estado preparándome para el futuro
Ahora el futuro está aquí
Y no es un tiempo tan importante
Que se dirá de España, de Italia, de Europa, dentro de cien años
Todo lo que dijimos se está cumpliendo
Qué lástima, ser tan buenos adivinos
Es nuestra vieja Europa
Todo lo importante pasó hace miles de años
En este mundo, como entre tú y yo
Los primeros días se decidió todo
Me voy, amor, es muy tarde
Me he dado cuenta de que no tengo nada, mi amor
No tengo nada con lo que volver a empezar
Y sin embargo te echo de menos siempre
Te echo de menos también cuando estamos juntos
Tengo que volver hacia atrás
Hacer mi propio peregrinaje
Tocar la niebla y sentir el viento helado
Asumo el riesgo de perderlo todo en el camino
Aunque te envíe postales de cada sitio
Un día dejaré de enviártelas y me olvidaré de todo
Amor, es muy tarde, ya me he ido
Las aves me miran y se lanzan sobre mí
Porque me reconocen
Me cogen en su pico y me llevan de vuelta al cielo
Esta vez me despido de verdad
Mientras me quede algo por conocer
Seguiré viva
¿Sabes, mi amor?
Mañana cuando amanezca cogeré un tren
Y me marcharé a Milán
Roma, Florencia, Nápoles, Nantes
Lyon, Estrasburgo, Niza, Marsella
Atenas, Barcelona, Oporto, Faro, Tesalónica
¿Cómo acabará todo esto? Lo ignoro
Tengo que dejarte, está saliendo el sol
La primera vez que leí El malogrado tenía 21 años
Hacía tres años que había llegado a Madrid
Nadie me habló de Bernhard
En mi vida habré tenido más de 100 profesores
Ninguno me habló de Bernhard
En El malogrado tres jóvenes estudiantes de piano
Viajan a Austria para tomar clases con el maestro Horowitz
Vladimir Horowitz es uno de los mejores pianistas del siglo XX
Los tres estudiantes: Glenn Gould, Wertheimer y el propio Bernhard
Pasan meses sin dormir tocando el piano en una mansión de Salzburgo
Saben que ese es el momento decisivo de sus vidas
Bernhard reconoce ese momento en el que te haces genio o no lo serás nunca
El libro habla de los años de silencio
Hasta que viajas a la capital
Hasta que decides probarte y vivir en serio
Y en la capital te encuentras con aquellos
Que han hecho lo mismo que tú
Pero por mucho que hagas en la capital
Lo que importa es el trabajo que tenías hecho
Lo único que importa es lo que traías en el tren
Cuando llegaste a la capital por primera vez
Bernhard trata a Glenn Gould, el pianista canadiense
Como el evento más importante del siglo XX
Cuando percibes el genio en el otro
Hay dos reacciones posibles
La de Wertheimer: intentar seguir con tu vida como si no pasara nada
Y la de Bernhard: Abandonar el piano para contar la historia
poner la literatura a la altura de la música
Y pensé: cómo seré Glenn Gould, cómo seré Glenn Gould, cómo seré Glenn Gould
Y renuncié al arte
Y decidí contribuir con mi quietud
Haciendo arte sola en mi casa
Sólo para nosotros dos
Disfrazándonos y haciendo cosas raras
Y pensé dirán que es absurdo abandonar el arte por un libro
Pero a mí me pareció lo menos absurdo
Cuando nos encontremos en la calle
lejos del ruido
Háblame
Dime que lo leíste
Cuéntame que te gustó mucho
O que no te gustó no importa
Párame
Háblame del libro
Estará bien discutir un poco
Saber algo de ti
Bailad, bailad o estamos perdidos
-No les hables de mí. No les hables de mí.
-No les hables de mí. No les hables de mí. No les hables de mí.
-Eres mi mayo del 68.
-Eres mi torre gemela.
-Eres mi transición.
-Eres la caída del muro.
-Eres mi revolución de los claveles.
-Eres mi huelga del metal.
-Eres mi biblioteca de Alejandría.
-Les he hablado de ti. Tenía muchas ganas de hablarles de ti. Y me han escuchado.
-Les has hablado de mí y de los fascistas pero no han entendido nada. Deberías explicarles cómo saliste a la calle en el 75, cómo abrazabas a la gente.
-No se habla del amor se habla enamorado, no se habla de la locura se habla loco, no se habla de la juventud se habla joven.
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